Claro, práctico y directo
fisiohermes.

El déficit crónico de fisioterapeutas en la sanidad andaluza dispara las listas de espera

La fotografía la ha puesto sobre la mesa el sindicato CSIF a través de IDEAL: Granada necesita 800 fisioterapeutas más en el Servicio Andaluz de Salud para alinearse con los estándares que marca la Organización Mundial de la Salud.

La redacción de fisiohermes.es · actualizado 18 de octubre de 2026

El déficit crónico de fisioterapeutas en la sanidad andaluza dispara las listas de espera

Es el espejo de un déficit que, según los mismos datos, también asfixia al resto de Andalucía, donde apenas se cuentan 0,16 profesionales por cada 1.000 habitantes, cuando la OMS recomienda uno por millar. La consecuencia, sin embargo, no es estadística: se traduce en esperas de semanas y meses antes de la primera sesión de rehabilitación.

Una brecha que se mide en plantilla

Para alcanzar las ratios europeas, recuerda CSIF, Andalucía debería rondar los 9.000 fisioterapeutas en activo; hoy apenas supera los 1.400. En la provincia granadina, según el portal de transparencia de la Junta, trabajan unos 180 en hospitales y centros de salud. La Consejería de Salud defiende que la plantilla ha crecido cerca de un 74 % desde 2018 en Granada (un 68 % en el conjunto de la comunidad) y que este año se han convocado 456 plazas, con 313 más a punto de salir. Los números caminan, pero la distancia con Europa y con las recomendaciones de la OMS sigue siendo enorme.

Lo que cuesta una espera

La teoría se vuelve carne cuando se cronometra. Raquel se lesionó entrenando a principios de septiembre; el día 7 pidió cita, el 21 recogió una radiografía limpia y, desde entonces, nadie del SAS la ha llamado para derivarla al fisioterapeuta. Acabó pagando un fisio privado para una ecografía. A Mercedes su traumatólogo le firmó la derivación como "urgente preferente" en agosto; tiene cita para rehabilitación el 20 de octubre, dos meses después. "Una persona que no tiene recursos tira la toalla", resume. Cada semana sin rehabilitación se paga, a la larga, en discapacidad y dependencia, el terreno donde, como recuerda Tirso Docampo, la fisioterapia ahorra costes al sistema.

Qué hacer en la consulta mientras tanto

El contexto ayuda a poner en valor tres hábitos de cabecera para cualquier profesional que note la presión en su agenda. Primero, documentar tiempos de espera, motivos de derivación y resultados con cifras propias: son la mejor palanca para negociar con gerencias, direcciones de distrito y plataformas ciudadanas. Segundo, revisar los circuitos internos de triaje y priorizar los casos agudos musculoesqueléticos con criterios explícitos, como haría un servicio de urgencias, para no perder la ventana terapéutica. Y tercero, no bajar la guardia con la educación al paciente: explicar por qué una espera de dos meses no es inocua, qué puede hacer en casa y cuándo volver a insistir evita que muchos acaben tirando la toalla o agravando la lesión. El mensaje que repite Tirso Docampo — que "la fisioterapia ahorra costes en discapacidad y en dependencia, nos necesitan cada vez más" — no eslogan: es exactamente lo que muestran estas dos historias clínicas.