El alto coste de la neurorrehabilitación: 90 euros diarios para recuperar la autonomía de Yesenia
Según la información publicada por Faro de Vigo, Yesenia Martínez necesita terapias que suponen 90 euros al día para continuar su recuperación tras un traumatismo craneoencefálico grave.

El caso pone sobre la mesa una dificultad clave en neurorrehabilitación: cómo se decide la intensidad del tratamiento y qué opciones tiene una familia cuando discrepan los profesionales sobre la evolución.
La evolución y el alta, en el centro del desacuerdo
Yesenia sufrió la caída de un caballo en Nigrán durante la Nochebuena de 2025 y permaneció tres meses en coma. Según Faro de Vigo, en marzo ingresó en la unidad de neurorrehabilitación de Vithas Vigo, dentro de un programa concertado con el Sergas. Durante los primeros tres meses recibió cuatro horas diarias de terapia, y su familia describe esa etapa como un periodo de avances importantes.
A mitad del tratamiento fue reevaluada. El servicio de rehabilitación del Chuvi decidió darle el alta a domicilio con seguimiento ambulatorio, al considerar que no presentaba evolución. La familia, por su parte, cita informes de Vithas Vigo que recomendaban mantener la neurorrehabilitación. El Sergas sostiene que las sesiones ambulatorias pautadas son suficientes: media hora de logopedia, fisioterapia y terapia ocupacional, dos veces por semana.
Son valoraciones distintas sobre el caso de una paciente concreta. La información disponible no permite determinar desde fuera qué intensidad terapéutica es la adecuada para Yesenia; sí muestra por qué conviene que las decisiones sobre rehabilitación se apoyen en objetivos y cambios funcionales documentados.
Qué conviene revisar cuando cambia el plan
En una lesión neurológica grave, la palabra “evolución” puede resultar demasiado general si no se acompaña de observaciones concretas. Para entender una recomendación de alta o de continuidad, la familia puede pedir que el equipo explique qué capacidades se han evaluado, qué objetivos se consideran alcanzados y qué aspectos necesitan seguimiento. También es razonable solicitar que el plan indique qué terapias se mantienen, con qué frecuencia y cuándo se revisará de nuevo.
La historia publicada señala que Yesenia ya puede ponerse en pie y dar algunos pasos con ayuda. También refiere avances en la comunicación, que realiza con un teclado en una tableta. Esos datos describen funciones relevantes, pero no sustituyen una valoración clínica ni permiten, por sí solos, concluir qué tratamiento debe recibir.
Cuando hay informes con recomendaciones diferentes, resulta útil pedir que se aclaren por escrito los motivos de cada propuesta y cómo se coordinará la atención entre los equipos. Así, la familia puede plantear preguntas concretas y entender qué cambios justificarían revisar el programa.
El coste también forma parte de la recuperación
La familia ha contratado sesiones en una clínica de Tui con fisioterapia, logopedia y neuropsicología, por 90 euros diarios, según Faro de Vigo. El periódico describe además recursos familiares limitados. El gasto ilustra una dimensión práctica de la rehabilitación: la continuidad puede depender de opciones privadas cuando el plan público y las necesidades que percibe la familia no coinciden.
En el caso de Yesenia, la cuestión inmediata es cómo sostener el tratamiento y valorar sus avances con criterios claros. Para cualquier familia en una situación parecida, pedir objetivos comprensibles, revisiones periódicas y una explicación del plan puede ayudar a tomar decisiones informadas, sin confundir más horas de terapia automáticamente con mejores resultados.